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’’Chevron-Texaco no debe salir impune’’ – Entrevista con Pablo Fajardo

10.03.2016 – Berlin, Alemania Reto Thumiger

Este artículo también está disponible en: Alemán

ScreenHunter_218 Mar. 25 22.47                Pablo Fajardo abogado y activista ecuatoriano (Imagen de John Antonelli)

El ecuatoriano Pablo Fajardo procede del pueblo indígena Cofán y es el abogado que lleva el caso contra la empresa Chevron. Representa a 30000 indígenas que viven en los campos petrolíferos de Lago Agrio explotados inicialmente por Texaco. En 2007 fue galardonado con el premio CNN Heroes. Aunque nació en la extrema pobreza, estudio derecho gracias al apoyo de la iglesia católica.

Con motivo de su conferencia en Berlín conversamos con él sobre el delito medioambiental en el Amazonas, la impunidad de las empresas transnacionales, el peligro que deriva de los acuerdos de protección de las inversiones y de libre comercio y de cómo el caso Chevron ha cambiado su vida.

Reto Thumiger: El daño que Chevron-Texaco entre 1972 y 1992 ha dejado en la Amazonia ecuatoriana ha sido descrita por organizaciones medioambientales como “el Chernóbil del amazonas”. ¿Crees que es una comparación adecuada?

Pablo Fajardo: En mi opinión, hay muchos elementos que se pueden comparar. Quizás no ha sido un gran daño a la humanidad de manera directa. Chevron lleva causando daños en Ecuador desde hace más de 40 años y continúa causándolos en la actualidad. A día de hoy, hay mucha gente que ha sido víctima de ese daño. Si uno cuenta las personas que murieron en Chernóbil y las que han muerto y van a seguir muriendo en Ecuador en los próximos años, parece evidente que ambas catástrofes son comparables.

En 2011, Chevron fue condenado en Ecuador a la máxima pena ambiental de la historia, 9000 millones de dólares, pero hasta ahora no ha llegado ni un céntimo para las víctimas o para la regeneración de la selva. ¿Cómo es posible esto?

De hecho fueron 9500 millones de dólares a los que fue condenado Chevron en 2011. La sentencia fue ratificada por el Tribunal de Apelación en 2012, y por el Tribunal Supremo en 2013. Chevron ha sido condenada en tres instancias, pero, a pesar de todo, no ha pagado nada hasta la fecha. Chevron abusa de la ley de una forma increíble. Se han dado otros pasos jurídicos importantes, pero el poder de las empresas transnacionales es tan grande, que se vuelve muy difícil, casi imposible, llegar a ejecutar la sentencia.

En más de 22 años, hemos litigado en 5 países, incluso ante la Corte Penal Internacional, que no se ve en condiciones de investigar este tipo de delitos. Este hecho nos muestra nuevamente que la jurisprudencia internacional no está hecha para juzgar a este tipo de empresas. Las propias empresas han creado este sistema de impunidad que no permite que exista en el mundo una jurisdicción apropiada para las empresas transnacionales. Esta impunidad es nuestro problema, pero nosotros como víctimas estamos dispuestos a proceder jurídicamente hasta que Chevron pague. No podemos quedarnos de brazos cruzados frente a uno de los peores crímenes ambientales, causado de forma intencionada por una empresa.

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Mencionas que cada vez es más difícil hacer que estas empresas transnacionales se responsabilicen y cumplan las leyes. Y los acuerdos bilaterales de protección de inversiones y los tratados internacionales de libre mercado como TTP, TTIP y CETA, etc. lo complican todavía más. ¿Cómo ves este desarrollo internacional?

Para mí, los tratados de libre comercio y de protección de inversiones son instrumentos jurídicos que permiten a las empresas legalizar los crímenes que cometen en cualquier parte del mundo. Si los tribunales, como en nuestro caso, amenazan la impunidad de las empresas transnacionales, estas buscan otras posibilidades, como por ejemplo dichos acuerdos, para seguir garantizando esa impunidad que hasta ahora han disfrutado internacionalmente.

Chevron se ha aprovechado del acuerdo de protección de inversiones entre Ecuador y Estados Unidos. Aunque la empresa solo estuvo activa en Ecuador hasta 1992 y después de esa fecha dejó el país durante el acuerdo de 1997. En ningún lugar del mundo se aplican las leyes de forma retrospectiva, no obstante, el tribunal ha decidido que ese acuerdo se aplica al caso Chevron. Un caso claro de abuso del derecho.

Otro ejemplo que también parece interesante, es lo que pasó en Uruguay. Cuando Uruguay estableció normas para proteger a la población de las consecuencias del consumo de tabaco y de cigarrillos y quiso prohibir la publicidad que indujese a los jóvenes a fumar, la empresa Philip Morris presentó una demanda a Uruguay ante el Tribunal Arbitral. Es decir, con el objetivo de poner el sistema económico y los acuerdos de comercio y de economía ante la vida y los derechos humanos y también ante la soberanía de los estados. Dichos acuerdos son para proteger las inversiones, el capital y a las empresas, y no para proteger a la población, a la vida, al medio ambiente o a los indígenas.

La parte jurídico del caso Chevron es muy compleja y ya has mencionado las acciones legales que Chevron ha tomado contra Ecuador para cargar con parte o la totalidad de esa pena a Ecuador y con ello a su población. Además, Chevron ha emprendido acciones legales contra las personas afectadas a las que representas.

Para mí, el caso Chevron es muy sencillo. Hay tanto una contaminación ambiental, como social y cultural que se originó mientras Chevron explotaba petróleo en Ecuador. Hay una pena judicial basada en la evidencia de los daños causados por Chevron, y a día de hoy Chevron se niega a pagar esa pena. El caso es sencillo, Chevron ha contaminado y debe pagar. Sin duda lo que Chevron intenta es evitarlo mediante acciones y acusaciones, algunas de las cuales solo puedo describir como perversas. Por ejemplo, intentar que el gobierno ecuatoriano pague por los delitos de Chevron. O los ataques sistemáticos a los afectados, etiquetando a las víctimas como delincuentes para que la empresa parezca inocente. Un grave abuso de la legislación que no hay que permitir en ningún caso y en vista de lo cual tenemos que seguir luchando. Somos muy conscientes de que solos no podemos lograr un éxito inmediato, por eso necesitamos la solidaridad y el apoyo de todo el mundo y que el mundo se de cuenta de que esto se trata de algo más que de Ecuador, del Amazonas o de 30000 afectados. Se trata de un precedente jurídico que obliga a una empresa global a responsabilizarse y prueba, a los 30000 afectados, que es posible ganar a una gran empresa que ha cometido un delito.

Chevron se niega a pagar, entre otras cosas, con el argumento de que el proceso judicial en Ecuador estaba corrupto. ¿Por qué se trasladó el juicio de Estados Unidos a Ecuador?

Interpusimos nuestra demanda en Nueva York en el año 1993, pero Chevron quería llevar el procedimiento a Ecuador y presentó pruebas de que el sistema judicial ecuatoriano cumplía con todos los requisitos de un procedimiento judicial de este tipo. La empresa se comprometió a respetar la justicia ecuatoriana. Acto seguido, el tribunal declaró en Nueva York que Ecuador era el responsable de este caso. Pero cuando surgieron evidencias suficientes contra Chevron durante el proceso judicial y los expertos de la otra parte no pudieron proporcionar ninguna prueba que les exculpara, la empresa comenzó a lanzar ataques sistemáticos contra el sistema legal ecuatoriano, contra el estado ecuatoriano y contra los demandantes indígenas para hacer ver a las víctimas como delincuentes (Videos que confirman la contaminación de Chevron en Ecuador).

[El juez Kaplan declaró en Nueva York la sentencia contra Chevron como no válida, basándose en el testimonio de un solo testigo. El antiguo juez ecuatoriano Alberto Guerra Bastidas declaró en Nueva York que la sentencia contra Chevron fue por medio de soborno y no emitida directamente por el juez, sino que le había sido entregada a él por los abogados de la comunidad demandante, n. D. Red.]

Hoy disponemos de un contrato entre Alberto Guerra Bastidas y Chevron en el que la empresa se compromete a pagarle 12.000 dólares mensuales durante 4 años, además de subsidio de vivienda y seguro médico para toda la familia a cambio de la declaración a favor de Chevron. Este testigo ha mentido al juez Kaplan y ahora a declarado: ‘’Sí, he mentido para ganar dinero’’ (Documento corroboraría que Chevron sobornó a exjuez ecuatoriano).

Chevron sostuvo la teoría de que la sentencia de Lago Agrio era de nosotros, los abogados de los demandantes, y no del juez. Dos expertos, uno del estado y otro contratado por Chevron, han investigado el ordenador personal y ambos han llegado a la conclusión de que la sentencia fue emitida en su totalidad en el ordenador personal del juez Nicolás Zambrano y no descargada de internet o de un medio de almacenamiento externo.

Todo lo que Chevron ha argumentado se ha vuelto insostenible y la sentencia de Kaplan tuvo que ser revocada.

¿Cuáles son ahora las posibilidades de obligar a Chevron a pagar la pena?

Estamos intentando que se homologue la sentencia contra Chevron en Canadá, Argentina y en otros países. El 4 de septiembre, el tribunal supremo de Canadá rechazó los argumentos de Chevron y esto nos permite iniciar el proceso de reconocimiento de la sentencia en Canadá. Si tenemos éxito en Canadá, obtendremos de la sentencia tanto como sea posible. Se están realizando esfuerzos similares en Argentina y en Brasil, pero esta batalla legal es difícil. En nuestro equipo somos 20 abogados para todos los países en los que litigamos. Chevron tiene más de 2000 abogados en todo el mundo que se ocupan de este caso. La diferencia de poder es considerable.

¿Crees que también pueda pasar en Europa algo de esta envergadura en un futuro?

Evidentemente, las empresas cometen delitos en todo el mundo. Son las grandes empresas las que gobiernan a los gobiernos. Hoy en día se discute en muchos movimientos sociales e incluso en las Naciones Unidas la posibilidad de crear un tribunal internacional para frenar el abuso de las empresas transnacionales. ¿Quién se opone a esos esfuerzos? Estados Unidos y la Unión Europea. ¿Por qué se oponen a una regulación y a un control adecuado de las empresas transnacionales? Porque a menudo ellos mismos forman parte de ellas. En mi opinión, se trata de un problema ético. Si países como Alemania, que son ejemplares en cuanto a la observación de los derechos humanos en su propio país, al mismo tiempo permiten a sus empresas violar los derechos humanos en otros países, contaminar el agua y perjudicar a la población indígena, hay un problema ético. Me parece de todo menos ético que esas empresas puedan destruir África y Latinoamérica. No podría dormir tranquilo sabiendo que en casa se hacen las cosas bien pero no en la del vecino.

¿Por qué te has hecho cargo del caso Chevron y te has convertido en la voz de las víctimas?

No creo que la gente esté detrás de mí, sino junto a mí. Somos 30000 afectados, la mayor parte indígenas de 5 pueblos indígenas diferentes, obreros, mujeres y niños. Toda esa gente está luchando, está trabajando, y yo soy uno de ellos.

¿Y cuál es tu motivación?

Yo vivo aquí en el Amazonas. He trabajado antes para Texaco y tengo una relación directa con el problema. He visto a muchos de mis amigos y compañeros de la escuela morir de cáncer. Muchos de mis amigos que aún viven padecen de cáncer. Para mí, esto es una obligación. Esa gente no quiere que nadie pase por lo mismo que ellos. Solo pude realizar mi estudio gracias a la gente del Amazonas que me apoyaron tanto como pudieron. Es por eso que estoy comprometido con el pueblo del Amazonas. También estoy aquí hoy gracias a ellos.

¿Cómo te ha cambiado la vida este caso y qué has aprendido a nivel personal?

De hecho, he aprendido mucho. A lo largo de mi vida y cuanto más hablo sobre ello en ocasiones como esta, tomo conciencia de que los humildes campesinos indígenas que aparentemente no han estudiado nunca, tienen muchos más conocimientos que nosotros. Debemos aprender a escuchar y a valorar y respetar a todas las personas tal y como son.

Además, he aprendido que hay gente en todo el mundo que ama la justicia y la vida. Tales casos, y concretamente el caso Chevron, no es un conflicto cultural o geográfico. Se trata de justicia y esto nos afecta a todos. Esto nos conecta a las personas del norte, del oeste o del este, ricos o pobres. Se trata de la justicia a la vida y del Amazonas.

Naturalmente, todo tiene un precio. A menudo descuido mi familia y eso no es fácil. Por supuesto que querría además que mi familia tuviera seguridad económica. Podría trabajar en empresas estatales y tener otras buenas ofertas de trabajo, pero ¿qué beneficio me da tal posición si mi familia y mis amigos de Lago Agrio viven en malas condiciones? Por este motivo rechazo esas ofertas. Esta lucha por la vida y la justicia es mucho más importante. Este es mi compromiso y me ha cambiado mucho.

¿Qué pueden hacer nuestros lectores para apoyar este caso?

Hay muchas formas de apoyo. Los pueblos indígenas de Ecuador, Bolivia Y Perú utilizan una palabra que me parece muy bonita, que es ’’Minka’’ (Quechua, el tipo de trabajo colaborativo más importante, n. D. Red.). ¿Qué es Minka? Imaginemos que debemos construir un camino y ese camino debe abrirse sobre muchos ríos y altas montañas. Solos no lo conseguiríamos. ¿Qué hace una comunidad rural? Asesorar, decidir y trabajar juntos en ello. Hombres, mujeres, ancianos y jóvenes, cada uno contribuye a la Minka con sus habilidades y posibilidades y construyen juntos el camino. Conozco el ejemplo de un hombre que no podía caminar, así que cogió la guitarra y contribuyó a mejorar el estado de ánimo durante el trabajo.

Nos encontramos en esa ’’Minka’’ por la justicia, por el Amazonas y por la vida e invitamos a todos a participar en ella. Invito cordialmente al lector a unirse a esta Minka. Vamos a recorrer juntos ese camino.

¡Pablo, gracias por la entrevista y por tu tiempo!

Traducido del alemán por Míriam Sánchez Alcón

’’Chevron-Texaco no debe salir impune’’ – Entrevista con Pablo Fajardo


LA UDAPT Y LAS 30 MIL VICTIMAS DE LA CONTAMINACIÓN PUEDEN DEMANDAR A CHEVRON EN CANADA

Donald Moncayo. Toxi-Tour. UDAPT

Donald Moncayo. Toxi-Tour. UDAPT

 

CANADÁ ABRE LAS PUERTAS PARA COBRO DE SENTENCIA EN CONTRA DE CHEVRON

Quito 4 de septiembre de 2015.- Tras ocho meses de espera, la Corte Suprema de Justicia de Canadá ratificó el fallo emitido en segunda instancia por el Tribunal de Apelaciones de Ontario, en el que reconoce que la justicia canadiense sí tiene jurisdicción para que los demandantes ecuatorianos prosigan el proceso de homologación la sentencia que ganaron los 30.000 indígenas y campesinos a la petrolera Chevron, al comprobar su responsabilidad sobre los daños ambientales, provocados en sus territorios.

El fallo d el Tribunal de segunda instancia, reconoce que las víctimas ecuatorianas podrían ejecutar la sentencia que exige el pago de USD 9.500 millones a Chevron por la contaminación que afectó a la Amazonía ecuatoriana. Esta resolución fue notificada a las partes el 17 de diciembre del 2013.

Para Humberto Piaguaje, Coordinador de la UDAPT (Unión de Afectados/as por Texaco), esta es una de las resoluciones más significativas que han logrado los demandantes ecuatorianos, luego del dictamen de sentencia en su favor y las respectivas ratificaciones. Con este dictamen los afectados de Ecuador “luego de 22 años podremos realizar las acciones para cobrar la sentencia a Chevron e iniciar inmediatamente la reparación de nuestros territorios”, dijo el líder de los afectados.

El pronunciamiento de la Corte Suprema de Canadá constituye una de las mayores derrotas para Chevron según Piaguaje, ya que demuestra que “la justicia canadiense opera efectivamente y cada país es independiente y soberano, por lo que la intención de la petrolera de extender un maldado fallo de una Corte norteamericana para evitar el pago de la sentencia, no va a ser posible en cortes soberanas”, refiriéndose a la sentencia emitida por el juez de Nueva York, Lewis Kaplan, que faltando al debido proceso, dictaminó que existía colusión de los afectados ecuatorianos, para “extorsionar” a la compañía.

Cabe destacar que los jueces que conformaron el segundo circuito reconocen que: “después de todos estos años, los demandantes ecuatorianos merecen tener el reconocimiento y que la ejecución de la sentencia ecuatoriana sea escuchada en una jurisdicción apropiada“. „En esta coyuntura, Ontario es esa jurisdicción”.

Pablo Fajardo, abogado de los ecuatorianos explicó que la resolución emitida por el Tribunal Supremo canadiense “permitirá homologar la sentencia fijada por la Corte Nacional de Justicia (Ecuador), toda vez que por acciones judiciales de Chevron, ante las cortes de Estados Unidos, existe un impedimento para homologar la sentencia ecuatoriana en las cortes de ese país, que es donde radica la matriz de la petrolera”. Fajardo recordó que en Canadá, Chevron mantiene activos por más de 15 mil millones de dólares, lo que permitiría restaurar una de las zonas de mayor importancia para el equilibrio del ecosistema mundial.

Este dictamen fue festejado por los miembros de la UDAPT, entre ellos Mariana Jiménez, mujer que ha liderado la organización desde su inicio y que considera que la aceptación de la justicia canadiense para el trámite de homologación es “mirar una luz al final del túnel”, luego de 22 años de litigio. Mariana confiesa que a pesar del “largo y tortuoso proceso”, nunca perdió la fe, “porque la causa es justa”.

El Subcoordinador de la UDAPT, Oscar Herrera aprovechó para hacer un llamado a la sociedad internacional, a seguir uniéndose en esta batalla, que reviste un gran significación en la exigencia de los derechos humanos de los afectados del mundo.

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 Contactos: Unión de Afectados y Afectadas por las Operaciones de Texaco (UDAPT)

Quito Ecuador

Teléfonos: (593) 2 273533

Correo electrónico: casotexaco@gmail.com

María Eugenia Garcés: 0999225516

Nancy Rodríguez: 0999949337

UDAPT – Unión de Afectados y Afectadas por las Operaciones de Texaco-  representa a las 30 mil victimas de la contaminación –

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Canadian Supreme Court Rules Against Chevron and in Favor of Ecuadorians

Amazon Watch

For more information, contact:

Paul Paz y Miño: +1 510.773.4635, paz@amazonwatch.org
Kevin Koenig: +593.979.49041, kevin@amazonwatch.org

 

The law has finally caught up with Chevron. Today’s unanimous decision from the Supreme Court of Canada opens the door for Ecuadorian indigenous and farmer communities to enforce their $9.5 billion USD verdict against Chevron and is a major victory for human rights and corporate accountability.

Chevron’s deliberate dumping of 18 billion gallons of toxic waste water and 17 million gallons of crude into the Ecuadorian Amazon created a massive health crisis and remains one of the worst oil-related environmental crimes in history. After being found guilty of its drill and dump tactics in Ecuador, Chevron has been on the run, spending billions on retaliatory legal attacks seeking to delay justice rather than fulfilling its legal obligations to carry out a full-scale environmental clean-up and provide potable water and health care to the communities it poisoned.

Chevron’s $15 billion USD in Canadian assets are more than enough to satisfy the verdict, and the Canadian court’s decision to allow the Ecuadorian rainforest communities to pursue action to collect their verdict is a significant step towards justice long denied. The verdict should be a major wake-up call to Chevron shareholders and senior management that despite spending billions to make this issue go away, the company faces major risk to its assets and brand in Canada and beyond. Rather than spend hundreds of millions more on legal fees in Canada to delay justice further, it’s time for Chevron to finally do the right thing.

Additional Statements

From Humberto Piaguaje, Executive Coordinator of UDAPT (the Union of Persons Affected by Texaco/Chevron, or the Union de Afectados y Afectadas por las Operaciones Petroleras de Texaco/Chevron), the local organization representing the communities suing Chevron:

„This decision is the beginning of the end of Chevron’s abusive and obstructionist litigation strategy to avoid paying for the clean-up of the company’s extensive toxic contamination of our ancestral lands in Ecuador. Chevron will now be forced to take the Ecuadorian judgment like any other, something it has desperately tried to avoid since our enforcement action was filed in Canada three years ago. We are confident that once Canadian courts review the fundamental fairness and strength of the judgment, it will be respected and Chevron will be forced to turn over any and all assets necessary to pay the amount ordered by the Ecuadorian court. When that happens, a measure of relief can finally come to thousands of innocent people who have suffered decades of environmental abuse at the hands of the company.

From Aaron Marr Page, a U.S.-based international lawyer who has worked with UDAPT and the communities suing Chevron for over a decade:

„This decision is a vindication of the rule of law. It is far past time for that the system of recognition of judgments between friendly nations, a system that commercial interests have relied on for over a century, be put to use to give impoverished human rights victims the same chance to collect on a judgment even against a powerful multinational corporation. While some legal hurdles remain, the merits of the environmental justice rendered by Ecuador’s courts are settled and will be respected. It is clearer than ever that Chevron’s long run from justice is coming to an end.“


LA VERDAD SOBRE DELITOS AMBIENTALES DE LA COMPAÑIA TEXACO EN ECUADOR

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VÍDEO CONFERENCIA CON PABLO FAJARDO

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La noche del Jueves 23 de Abril se realizó con éxito la vídeo-Conferencia en vivo „LA VERDAD SOBRE LOS DELITOS AMBIENTALES DE LA COMPAÑIA TEXACO-CHEVRON EN ECUADOR”,  en la „Haus der Demokratie und Menschen Rechten“ en Berlin, bajo la organización y dirección técnica de Walter Trujillo, moveGLOBAL e.V. & UDAPT y el apoyo de la iniciativa Ecuasoli de Berlín.

Pablo Fajardo, el abogado defensor de las victimas de Texaco-Chevron, quién con su elocuencia y claridad informó sobre el estado actual del proceso jurídico en contra de Chevron, manifiesto que esta catástrofe ecológica no es una catástrofe que se lo compete al Ecuador, sino le compete a todo el mundo,  y recalcó la necesidad que tanto como Europa y América deben apoyar con su solidaridad directa para conseguir lo más pronto posible el pago de Chevron, para así evitar más muertes debido a la contaminación. Por su parte la Sra. Gladys Huanca miembro de la UDAPT y testigo de las atrocidades de la compañía petrolera, durante 30 años, quién debido a la contaminación y el cáncer provocada por ésta, ha perdido gran parte de su familia, sin embargo la Sra. Huanca no pierde la esperanza de que Chevron reconozca sus atrocidades, pida perdón y pague hasta el último centavo por sus acciones destructivas y algún día puedan tener un bosque limpio y una generación saludable.

Este tipo de catástrofes ecológicas no se puede permitir que se vuelvan a repetir ni en Ecuador, ni en ninguna parte del mundo, por eso es importante la solidaridad activa de todas las personas con sentido y conciencia de Naturaleza. Je suis Amzonas. Je suis Colibrí.

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POEMA EN HOMENAJE A PABLO FAJARDO Y GLADYS HUANCA

Artículo y Foto por Walter Trujillo Moreno


TRIBUNAL BILATERAL DE INVERSIONES RECONOCE VALIDEZ DE LA DEMANDA DE LOS AFECTADOS ECUATORIANOS EN CONTRA DE CHEVRON

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Con este pronunciamiento del Tribunal Bilateral de Inversiones en el Caso Chevron III, seguido por la petrolera en contra del Estado ecuatoriano, se revierte uno de los argumentos sostenidos por la compañía, para evitar el cobro de la sentencia impuesta por la Justicia ecuatoriana, de la que dice es ilegal.

Quito, 16 de marzo de 2014.– En el último dictamen emitido por el Tribunal de Arbitraje, el 12 de marzo de 2015, dos de sus tres miembros reconocen que la demanda de Lago Agrio, “incluye reclamaciones individuales que descansan sobre los derechos individuales en virtud de la legislación ecuatoriana” y por tanto no están “comprendidos dentro del ámbito de aplicación del Acuerdo de liquidación de 1995”. Es importante recordar que las piscinas de desechos tóxicos, están ubicadas en fincas de campesinos o territorios comunitarios, lo que ha determinado una mayor gravedad de los impactos de la contaminación, entre los que se cuentan la pérdida de decenas de cabezas de ganado, aves de corral y cultivos, que son bienes particulares.

Con este pronunciamiento, se invalida el argumento de la petrolera que sostiene que el Juicio de Lago Agrio es ilegal puesto que el Estado ecuatoriano firmó un Acuerdo de Liberación de Responsabilidades. Esta tesis que ha sido constante tanto para tratar de desconocer la validez del proceso jurídico en Ecuador, así como las acciones de cobro que siguen los demandantes en Canadá, Brasil y Argentina, no tiene ningún asidero.

Es más, el Tribunal de Arbitraje en esta misma decisión sostiene que no había prohibición para tramitar “La denuncia de Lago Agrio” realizada por las comunidades afectadas aún con la existencia del “Acuerdo de Liberación de 1995”.

Esta decisión del Tribunal de Arbitraje, reconoce y apoya los argumentos sostenidos por los afectados ecuatorianos, que han sostenido el juicio por más de 21 años y que finalmente obtuvieron sentencia favorable y ahora realizan acciones de ejecución en otros países, luego de que la petrolera retiró todas sus inversiones y bienes de Ecuador, para evitar el pago.

Pablo Fajardo, quien ha representado a los demandantes desde que el Juicio se instauró en Lago Agrio, sostiene que “toda la defensa de Chevron está basada en mentiras construidas con testigos pagados o documentos forjados a su conveniencia, pero toda su estrategia se derrumba. El pronunciamiento de este “Tribunal escogido por Chevron para protegerse de la sentencia empieza a desmantelar todas las falacias a través de la cuáles la petrolera ha pretendido quedar impune del crimen ambiental cometido en Ecuador”. Este hecho, según Fajardo es significativo, al no ser el primer revés que tiene la compañía en las jurisdicciones que ella misma ha escogido, “ha sucedido varias veces en los Tribunales de Estados Unidos en donde ha perdido varios casos en contra de los demandantes ecuatoriano; incluso existen altas posibilidades de que en los próximos meses el Segundo Circuito revierta la sentencia emitida por Kaplan que declaró como extorsionadores a los campesinos e indígenas ecuatorianos; y ocurrió en Ecuador que fue la jurisdicción escogida por la petrolera, bajo la teoría de que en este país le sería fácil influir sobre los jueces”, sostiene el abogado.

Fajardo ratifica que la demanda realizada por la Chevron en contra del Estado ecuatoriano, acudiendo de manera ilegal ante el Tribunal Bilateral de Inversiones, bajo un tratado suscrito luego de dos años de que la compañía dejó de invertir en Ecuador, tiene como único objetivo inmiscuir al Gobierno en un juicio que es privado, para intentar parar la sentencia emitida en su contra y en el peor de los casos, que todos los ecuatorianos paguemos por la contaminación provocada por la petrolera en la Amazonía norte.

Texaco operó en Ecuador entre 1964 y 1992, en una concesión de más de 450 mil hectáreas, en las que construyó más 880 piscinas sin ningún tipo de recubrimiento, en el que vertían agua tóxica y petróleo que permeaba por la porosidad de los suelos y se regaban al desbordarse; arrojó más de 16 mil millones de agua tóxica en esteros, ríos y fuentes de agua, vertió petróleo directamente a los suelos y utilizó mecheros antitécnicos para la quema de gas, lo que provocó una basta y extensiva contaminación que ha producido la existencia de índices de cáncer 3 veces mayores que otras zonas de explotación petrolera, graves problemas de salud, los mayores índices de abortos espontáneos y mal formaciones, la destrucción del hábitat de la Amazonía, la pérdida de medios de subsistencia para sus habitantes por la baja productividad de los suelos y la contaminación de las aguas; la extinción de especies animales y vegetales, la muerte de animales, la disminución dela casa y la pesca, el empobrecimiento paulatino de la población, la violación de los derechos colectivos de las poblaciones ancestrales, entre otros.

Son estas razones que llevaron a los afectados a iniciar una demanda, que inicialmente fue interpuesta en Nueva York en 1993 y por pedido de la petrolera, que sostuvo que Ecuador era la jurisdicción adecuada para tratar la demanda se trasladó a Ecuador. En el año 2003 se establece el juicio en Sucumbíos (Lago Agrio, ahora Nueva Loja) y en el 2011 el Presidente de la Corte de Justicia emite sentencia de primera instancia, la misma que es ratificada por la Corte Provincial de Sucumbíos (2012). Chevron solicita el Recurso Extraordinario de Casación ante la Corte Nacional de Justicia, que en el 2013 resuelve también en favor de los demandantes ecuatorianos.

A pesar de haberse tramitado el juicio en todas las instancias que la petrolera ha escogido, la compañía sigue intentando acciones y presiones para incumplir con el pago de la sentencia, que deberá ser utilizado para la reparación de las zonas afectadas. Cabe anotar que los montos que debe pagar la petrolera será administrado por un fideicomiso que ya ha sido constituido y se invertirá en la reparación de suelos, agua, restablecimiento ecológico, sistemas de salud y fortalecimiento de las culturas indígenas. Los montos han sido establecidos en la misma sentencia, de manera tal que no existe ninguna duda sobre su uso y ninguna posibilidad de una utilización inadecuada de los mismos.

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Contactos: Unión de Afectados y Afectadas por las Operaciones de Texaco (UDAPT)

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Teléfonos: (593) 2 273533
Correo electrónico: casotexaco@gmail.com
María Eugenia Garcés: 0999225516
Nancy Rodríguez: 0999949337


Walter Trujillo Moreno en Poemas del Alma

Presentado por Poemas del Alma

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